Viernes, 17 de Noviembre de 2017, 08:57 PM
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Gastronomía Oaxaqueña, patrimonio intangible e inmaterial

Uno de los atractivos turísticos de Oaxaca es sin duda su cocina, la cual es reconocida a nivel mundial y además de que se le otorgó la designación de patrimonio intangible e inmaterial del estado.

Su mayor llamativos en materia culinaria es la gran variedad de sabores, así como la preparación de mole, tamales, chocolate, café, pan, tasajo, chorizo, tlayudas, quesillo, chapulines, y un sin fin de alimentos propios de la cocina oaxaqueña.

Cabe recordar que la gastronomía oaxaqueña señala que la cocina de la región es el resultado de dos tradiciones la española y la indígena. Por lo que la cultura gastronómica ha incorporado elementos supervivientes de la cocina prehispánica y los ha hecho propios, así como los procesos y la preferencia por los productos locales.

Sin duda el platillo más conocido del estado es el mole oaxaqueño, además de que su preparación hace que existan diferentes tipos de mole, cada uno con un sabor particular, desde el amarillo, colorado, coloradito, almendrado, verde, manchamanteles, negro y chichilo.

Se puede decirse que cada mole lleva más de 30 ingredientes, entre los más comunes tomate, cebolla, ajo, zanahoria, almendra, ajonjolí, especias, hierbas, chocolate, cacahuate, orégano, comino, azúcar, caldo de pollo y diversos chiles como pasilla, guajillo y chilhuacle, entre otros.

El que destaca entre todos es el mole negro, que está eleborado con una fórmula centenaria de chilhuacle, chile ancho y chile mulato tostados. Además de que los moles se sirven como salsa para la carne de pollo, puerco o res o enchiladas.

Por otro lado también se tiene el queso blanco, que se elaborá en la zona central del estado de Oaxaca, donde el pueblo productor más famoso es Etla, localizado a 15 minutos de la Ciudad de Oaxaca.

Su elaboración lleva leche de vaca y tiene la característica de ser para deshebrarse y de fundirse fácilmente. Su fabricación puede ser en ocasiones muy laborioso ya que en ocasiones hay que estirar el queso en largas tiras para posteriormente enrollarlas y hacer una pelota de hilos de queso. Se acostumbra comer como botana, fundido en quesadillas o con chorizo, conocido comúnmente como choriqueso.

Un platillo muy conocido son las Tlayudas, que es una tortilla de maíz de gran tamaño, hecha a mano y cocida en comal de barro. Suele prepararse con frijoles, queso, repollo y cecina y se acompaña con una rica salsa de chile de árbol.

Pero también existe su platillo más exótico del estado en los que podemos encontrar a los Gusanos de Maguey. Este gusano es la larva de una mariposa que habita en las hojas bajas del maguey, cerca del corazón de la planta para alimentarse. Es de color blanco y se preparan fritos hasta dorarse. Suelen acompañarse de una tortilla con guacamole (aguacate en pequeños trozos, con cebolla, tomate verde y cilantro).

Mientras que los Chapulines son un platillo de herencia prehispánica, se ofrece como entrada acompañado de una copa de mezcal. Los chapulines son cocidos en comal y aderezados con sal y limón.

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Foto : Pinterest

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