Jueves, 19 de Octubre de 2017, 06:38 PM
Home » Opinión » Armando Enríquez » Herbívoros, Hikikomori y una sociedad en vías de extinción

Herbívoros, Hikikomori y una sociedad en vías de extinción

 love-plus

¿Conoces a Manaka Takane, Nene Anegasaki o Rinko Kobayakawa? Son tres de las adolescentes más populares en Japón y tres de las japonesas más conocidas alrededor del mundo. Cada una de ellas tiene miles de relaciones afectivas con seres humanos de carne y hueso, aunque ellas no lo son.

Estas tres estudiantes de preparatoria son la creación de la empresa Konami para Nintendo en un juego llamado LovePlus desarrollado en 2009 para la consola Nintendo DS y desde entonces el juego ha llenado un vacío en la vida sentimental de miles de japoneses y en las relaciones humanas no sólo en ese país, sino en el mundo, a pesar de que el juego sólo se encuentra desarrollado en japonés.

Las tres adolescentes fueron creadas para tener una relación sentimental con ellas y en las más recientes versiones del juego pueden ser llevadas en citas amorosas a parques, de vacaciones, incluso estar pendiente de la salud de estos personajes si se enferman. En su momento Konami hizo una alianza con los hoteles de la región de Atami, para que crear paquetes para los jugadores de LovePlus y sus novias virtuales. El sexo, así como, los desnudos no existen en el juego, sobre todo por tratarse de personajes menores de edad. Pero tampoco estuvieron jamás en la mente de los creadores. Existen personas alrededor del mundo, aunque principalmente en Japón que han sostenido y sostienen relaciones afectivas con las chicas virtuales, por años y el extremo es el de un japonés cuya identidad se ha mantenido en secreto que se casó con Rinko.

Japón es un país cuya población decrece anualmente, donde el número de matrimonios es cada vez menor y en el que millones de hombres solteros entre 16 y 49 años de edad no están interesados en tener relaciones sexuales, mucho menos en tener una relación duradera en la vida real. De acuerdo con una encuesta realizada por el Japan Times en 2015, el 17.9% de los hombres encuestados en ese rango de edad manifestaron, poco o nulo interés por el sexo y en el caso de los hombres entre 25 y 29 años este porcentaje es de 20.3% y ha subido más de un 2% en siete años. Las autoridades japonesas están muy preocupadas por la crisis demográfica que se prevé para una nación que podría desaparecer en los próximos setenta años.

En 2006, el periodista Maki Fukasawa, llamó a estos hombres; Soshoku-kei danshi o sea Herbívoros, en oposición a los términos referentes a las relaciones sexuales en japonés que implican a la carne. Desde entonces los herbívoros no sólo se han vuelto una referencia en la cultura asexual de Japón, si no que ha creado toda una serie de categorías y definiciones de los hombres japonés de acuerdo a su interés o apatía por el sexo.

Otro fenómeno que nos demuestra lo destrozado que esta el tejido social japonés es el fenómeno de los Hikikomori, hombres jóvenes en su mayoría que han decido encerrarse en sus cuartos a vivir por años. Víctimas del mismo tipo de presión social y tal vez sumidos en una depresión profunda estos hombres se han convertido de acuerdo con algunos románticos en los eremitas modernos. Olvidando que los ermitaños muchas veces se aislaban del mundo para pelear con demonios y llevar a cabo su lucha y búsqueda espiritual. Los Hikikomori, son solo una consecuencia de una sociedad decadente incapaz de encontrarse a sí misma. Las cifras de Hikikomori son especulativas y van desde un conservador 200,000 hasta más de un millón de japonés que han adoptado esta forma de vida. El fenómeno de los Hikikomori no es nuevo en Japón pero es en los últimos años cuando ha crecido y llamado la atención de los expertos y autoridades del país.

Por ser Japón una sociedad machista, no existen datos certeros acerca de Hikikomori mujeres, pero los expertos en el tema calculan que al menos existe un treinta porciento de la cifra masculina en mujeres. Otro dato preocupante acerca de los Hikikomori es que en los últimos años el promedio de edad varió de 21 a 32 años en dos décadas.

Los expertos hablan de que los herbívoros y los Hikikomori son consecuencia de factores como la falta de oportunidades y las crisis económicas y sociales de Japón. Pero ambos fenómenos sociales comienzan a replicarse a un ritmo de llamar la atención en países como Corea del Sur y China. En China y la India el nacimiento de hombres sobre mujeres supera los promedios mundiales sin que hasta el momento exista una explicación sobre este hecho. Lo que puede alentar conductas como la de los herbívoros, como sucede en China, donde las novias virtuales están a la orden del día.

Se han reportado ya casos de conductas similares a los Hikikomori en países occidentales como Italia, Inglaterra e Italia.

Las autoridades japonesas se encuentran preocupadas por este tipo de fenómenos que han hecho decrecer la tasa de nacimientos en ese país y sin embargo su respuesta parece a la distancia menos que tibia pues se limita a dar mayores beneficios a los padres hombres como una licencia por paternidad similar a la de las madres. Japón un país orgulloso de sus tradiciones, de su innovación, de su renacimiento tras la II Guerra Mundial, se enfrenta a los problemas que su rigidez social, las diferentes crisis económicas y la incapacidad de ofrecer un futuro a sus jóvenes lo ponen en peligro de ser un país en vías de extinción.

Pero estos fenómenos de aislamiento y desencanto de los más jóvenes no son exclusivos de Japón, Casi todas las sociedades están enfrentando en mayor o menor grado fenómeno similares. En nuestro caso, nos enfrentamos a los ninis, sobre los que realmente no existe un estudio a profundidad, si no cifras solamente. Los ninis son la consecuencia lógica de un pésimo sistema educativo, de la falta de oportunidades y de un futuro incierto para la mayoría de los jóvenes mexicanos. Sólo que debido al gene del Latin-lover o la maldita primavera que está por llegar, la tasa de crecimiento en nuestro país se mantiene al alza, aún no existe la Juanita Pérez virtual capaz de enamorar a los hípsters y otros seres tribales de nuestro país.

Armando Enríquez Vázquez

@cernicalo.

Similar posts