Miercoles, 13 de Diciembre de 2017, 02:58 AM
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Presupuesto, Constitución y los distractores de los medios

El panorama de los medios tradicionales, y sobretodo los diarios, es desolador; están muy preocupados por cubrir su agenda particular para satisfacer a la partidocracia, para llenar sus arcas con los chayotazos, porque de otra manera, con sus subscritores no pueden sobrevivir, que de las acciones que ponen en peligro el futuro del país y que son dictadas por los gobernantes. Han olvidado en muchos de los casos su función crítica y de cuestionamiento. Han decido vender su labor por pesos que los convierten en cómplices del poder.

Pero los temas básicos no aparecen muchas veces ni en las columnas de sus colaboradores. Hoy en el México podrido y corrupto del Peña Nieto, PRI, PAN, PRD, Morena y el Verde la prensa nacional, y los informativos de radio y televisión olvidan, por solo citar dos ejemplos, discusiones centrales en el panorama de la Nación: El presupuesto para 2017 y el proyecto de Constitución para la CDMX (Marca Registrada) que puede impactar de manera negativa en otras entidades del país.

El presupuesto que elaboró Luis Videgaray, ex secretario de hacienda y crédito público, es un presupuesto a favor de la corrupción, de las políticas clientelares y en contra de México y de los mexicanos. El proyecto de presupuesto presentado por Enrique Peña Nieto es la punta del iceberg de una ofensiva priísta que promueve la crisis en México y remarca el rotundo fracaso de las reformas estructurales y las demás políticas de un presidente irracional. La vieja práctica de un partido que sexenalmente pone al país en el borde de la bancarrota, por así convenir a sus intereses políticos y electoreros sin importarle México, y mucho menos los mexicanos.

Como siempre que este partido que institucionalizó la revolución, por absurdo e irracional que esto suene, la estrategia económica es en contra de una política de competencia, en contra del crecimiento, a favor de la pobreza y en detrimento de la calidad de vida de los mexicanos.

Los recortes en materia de educación, de ciencia y tecnología, a proyectos de infraestructura revela como para el gobierno de Enrique Peña Nieto, lo de más, es lo de menos y la corrupción, así como el elefante burocrático que tanto facilita la corrupción y el sistema clientelar y los sindicatos so la prioridad.

Y dentro de ese sistema clientelar, se encuentran sin duda periódicos, estaciones de radio y canales de televisión que sacan una gran tajada anual de diferentes instituciones y organismos del gobierno federal y los gobiernos locales, lo que sin duda impacta de manera directa en la forma en que en estos medios manipulan y sesgan la información, conforme a los intereses de dichos gobiernos. El que paga manda. Por eso, en el presupuesto de la federación para 2017, los asuntos de inversión propagandística no se ven reducidos, ni siquiera porque Enrique Peña Nieto cuando presentó su Reforma en Telecomunicaciones anunció con bombo y platillos el fin de la propaganda del gobiern, cosa que no ha sucedido.

Lo mismo sucede con la tan cacareada e innecesaria Constitución de la CDMX (Marca Registrada) que pocos medios se atreven a criticar gracias a la inversión que el gobierno de Miguel Ángel Mancera hace en los medios, a pesar de que dicha ley es una aberración que privilegia a los grupos clientelares del PRD que tanto daño hacen a la seguridad y viabilidad de la Ciudad, como los ambulantes y taxistas piratas, mientras abandona a los indigentes a una especie de fauna nociva, contra la que no se puede actuar a favor, ni en contra, a pesar de que como está demostrado la gran mayoría de ellos padecen de sus facultades mentales y no pueden razonar de manera coherente, por eso me resulta más que extraño e incluso indignante que un gobierno que se dice de izquierda y se llena la boca de su preocupación por los derechos humanos, niegue y olvide su obligación con estos seres humanos a los que con su ridícula Constitución ha decidido considerar un paisaje negativo de la ciudad, en lugar de implementar una política para protegerlos de su condición de calle. Se privilegia a ciertos grupos y se omite a otros.

Estas son cosas que los medios deciden callar por así convenir a sus intereses económicos. Mientras se privilegia la nota roja y los escandalosos comportamientos de los gobernadores priístas y panistas. Asuntos que no dejan de ser muy graves, pero que solamente son consecuencias de esas ganas de no gobernar de Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Mancera y todos los demás que ven en el ejercicio de la función pública la mejor y más fácil manera de enriquecerse y que por lo tanto promueven el que todo se mueva para que permanezca igual.

En últimas fechas Enrique Peña Nieto ha demostrado lo patético y demagógico de su discurso cuando ha dicho que no es obligación del gobierno mover a México, a pesar de que ese sigue siendo uno de los lemas de su gobierno. Peña Nieto habla de seguridad, cuando nunca México ha sido más inseguro, o envía a su títere en la presidencia del PRI a culpar de la situación actual a Felipe Calderón, lo que sería equivalente a decir que la inseguridad en Estado de México que hoy tiene los peores lugares para vivir en el país y el más alto número de feminicidios fuera culpa de Peña Nieto y no de Eruviel que en cinco años de gobierno lo único que ha hecho es intentar promover su candidatura a la presidencia de la nación como en su momento lo hizo Peña Nieto. A lo largo de cuatro años el gobierno federal sólo ha demostrado su incapacidad para lograr el bienestar de los mexicanos, y su beneplácito para encubrir a ese nuevo PRI que tanto presumió Peña Nieto cuyos principales representantes eran Roberto Borge, César y Javier Duarte.

Los medios mexicanos sólo se preocupan por el sensacionalismo, porque más tardó, El Universal, en hablar de ética e integridad en los medios que subir a su portal las imágenes del asesinato del Juez en Metepec al momento del atentado en contra de su vida.

No es que la inseguridad no sea importante, es el cómo se retrata por los medios, como se carece en el mayor número de los casos del análisis, así como de una crítica seria y sustentada contra las acciones ineficaces de la autoridad. Pero a los dueños de los medios sólo les preocupa seguir cobrando en la ventanilla correspondiente y celebrando aniversarios, que en el caso de El Universal ya rayan en lo absurdo. Alabanza en boca propia es vituperio decía mi abuela.

Por lo que crean una agenda basada en sus propios intereses económicos y los intereses políticos de funcionarios y gobernantes. No en el de los lectores y es por eso que los diarios en México cada día pierden más lectores.

Y es por ese contubernio entre medios y gobiernos que no hay un cuestionamiento acerca del presupuesto o de la Constitución de la CDMX. Al menos eso creo, porque de ser de otra manera estamos aún peor.

Armando Enríquez Vázque

@cernicalo.

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