Jueves, 20 de Septiembre de 2018, 02:56 PM
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ELBA ESTHER

¡Despierta, México!

Por Arturo Argente

El 23 de abril de 1989, Carlos Jonguitud salió desencajado de Los Pinos. Ese mediodía, el presidente Carlos Salinas de Gortari le había anunciado el fin de su cacicazgo magisterial y, al mismo tiempo, la llegada de Elba Esther Gordillo en su lugar. Es en  este año que inicia el reinado de una de las mujeres más poderosas en México y América latina.

Elba Esther Gordillo manejó, según la procuraduría general de la república (PGR),  alrededor de 66 mil millones de pesos de los gobiernos de Salinas, Zedillo, Fox y Calderón, y 13 mil millones de pesos más provenientes de cuotas sindicales. Su forma de ejercer el poder le permitía la facultad de no rendir cuentas ante ninguna autoridad, manejando el dinero a discreción. Y ese proceder se traduce en un enorme poder político que hasta hace algunos días llegó a su fin.

Ese poder político puso a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como un objeto negociable al mejor postor de los grupos políticos que en su momento lo requirieran.  La importancia de su postura se reflejaba en tiempos electorales donde las alianzas son fundamentales, sin que existiera la posibilidad de auditar el uso de los recursos recibidos para el desarrollo de cada campaña.

Elba Esther logró con Salinas un apoyo considerable para afianzarse en el poder; con Zedillo, quien fuera secretario de educación en el gobierno de Salinas, disminuyeron sus recursos debido a la pésima relación que tuvieron de 1994 a 2000; con la llegada de Vicente Fox a Los Pinos, la relación con la presidencia mejoró notablemente incrementando el poder del SNTE a niveles nunca imaginados.

Es evidente que una de las principales beneficiadas del foxismo fue la maestra Gordillo pues, además de dinero, también acumuló mucho poder ya que, a pesar de que era la secretaria general del PRI y la coordinadora de ese partido en la Cámara de Diputados, sirvió de negociadora de las reformas estructurales de Vicente Fox; con la administración calderonista le  otorgaron puestos clave en la administración federal, donde instaló a miembros de su círculo de poder: Miguel Ángel Yunes en el Instituto se seguridad y servicio social del estado (ISSSTE); Fernando González, su yerno, en la Subsecretaría de Educación Básica, y Miguel Ángel Godínez en la Dirección de la Lotería Nacional. Es aquí en esta administración donde vivió el clímax de su poder.

Todos estos logros influyeron para que Elba transpirara un poder sin límites actuando con una insoportable mezcla de desmesura, orgullo, soberbia y arrogancia.

Elba Esther reflejaba la imagen de un sultán o dictador africano reflejando excesos ofensivos perdiendo todo sentido de la prudencia y de la mesura. Mientras que sus agremiados ganaban un promedio de diez mil pesos al mes, la maestra cargaba una bolsa que valía treinta veces eso. Su extrema simpleza expresaba la soberbia de cómo movía los recursos de sus agremiados como si fueran de ella. Y con esa actitud iba a negociar con los presidentes de la república, secretarios y diversos actores políticos. Estos actos de ilegalidad, prepotencia y soberbia son inaceptables ante cualquier sociedad del mundo. Porque los mexicanos lo toleramos cuando pasa frente a nosotros y seguimos permitiendo ejemplos como el de Romero Deschamps, Granier Melo, Sabines Guerrero, Moreira, y muchos más. Esto debe de llegar a su fin.

Pero antes de que esta borrachera llegara a su fin se dieron varias advertencias que ella no entendió o su soberbia no le dejó ver.

La primera se presenta con la alarmante derrota del PAN en la elección presidencial del año pasado, trayendo el fin de su  ofensiva inmunidad; la segunda advertencia se da también en la pasada elección cuando el entonces candidato del PRI a la Presidencia, Enrique Peña Nieto, tuvo que romper el acuerdo que tenía con ella por la rebelión que se armó dentro de su partido debido a la percepción de que Gordillo se había quedado con una gran tajada de las candidaturas; y la tercera advertencia se presenta días antes de su aprehensión a través de todos los medios de comunicación cuando se llevaron a cabo campañas agresivas contra su imagen y prestigio.

La soberbia la cegó.

Qué fragilidad nos enseñó la maestra Gordillo detrás de las rejas. Ya sin el desdén de su diario proceder.

Si algo se perdió durante los años de la alternancia panista fue la mesura, sensatez y prudencia de muchos líderes sindicales, gobernadores, diputados, presidentes de partidos y demás actores políticos de México. Esta detención suscita animadversión interna hacia los calderonistas. ¿Por qué no se actuó?, se pregunta el pueblo con insistencia. Se transpira un ambiente de envidia y vergüenza dentro del ambiente blanquiazul por no haber actuado y por haber permitido que Calderón y Gordillo hayan motivado a que el PAN se haya alejado de sus principios. El mismo Madero lamenta que los gobiernos panistas no hubiesen actuado contra la líder del SNTE. Por fin entendieron una de las grandes razones que marcaron su rotundo fracaso en las últimas elecciones presidenciales.

Los maestros del SNTE reaccionaron de forma inmediata nombrando a un nuevo líder con el aval del gobierno federal. No hubo paros tampoco marchas. Se presenta, de forma involuntaria, una gran oportunidad a los maestros de lograr un cambio  en su democracia sindical y dejar de ser una moneda de cambio en cada periodo electoral. El cambio tiene que venir desde adentro de sus filas y no de bucareli. Es momento justo de revertir su desprestigio nacional.

Por otro lado este logro del gobierno federal refleja que la procuración de justicia sigue sufriendo de un nivel de discrecionalidad que satisface los intereses políticos del poder ejecutivo. Veamos si para que proceda la reforma energética se quitan, a través de la misma procuraduría, los obstáculos sindicales del gremio de petroleros.

Para concluir, no se destruye lo que se remplaza. El SNTE tiene un nuevo líder avalado por gobernación. El país está enfrentando una coyuntura que debe ser aprovechada por el gobierno federal para transformar el sistema educativo del país, es ahora o nunca. Efectivamente “hay Presidente”, pero espero que su poder no lo trastorne, como sí trastornó a Gordillo. En Mayo de 1923, Vasconcelos, siendo secretario de educación,  se despedía de los maestros para buscar la gubernatura de Oaxaca. Esa tarde manifestó” los maestros tienen una gran responsabilidad por haber despertado en vano a la esperanza, el maestro tiene que cumplir con dos grandes virtudes ilustración y abnegación, y una vez que se logre concretar estas dos virtudes el principio de nuestra nación se empezará a transformar”. Esperemos que este sea el principio de una nueva transformación que tanta falta le hace a nuestro país.

Dr. Arturo David Argente Villarreal.

Director del Departamento de Derecho

Tec de Monterrey, Campus Toluca.

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