Domingo, 17 de Diciembre de 2017, 07:59 AM
Home » Opinión » Arturo Argente » La decadencia del populismo en Latinoamérica

La decadencia del populismo en Latinoamérica

Foto: Especial

Foto: Especial

El populismo latinoamericano se presenta como una simbiosis entre el estado, una ideología y un movimiento que apela a la reivindicación del pueblo y la negación del imperialismo. Se fortalece como respuesta a la crisis de los partidos políticos en Latinoamérica.

El populismo venezolano conocido como “chavismo” enfrenta la mayor crisis de su corta historia. Los meses de colapso que arrastra el Gobierno de Nicolás Maduro han dado una estocada al populismo en Latinoamérica y la derrota electoral  que acaban de sufrir acelera el declive populista de su gobierno. Este retroceso se debe a la caída del precio del petróleo y de las materias primas que ponen  en apuros financieros a gobiernos que se beneficiaron políticamente de la bonanza extra que vivieron durante más de una década. Estos factores han provocado un hartazgo en las poblaciones por el deterioro de sus condiciones sociales.

El mismo escenario enfrenta el kirchnerismo, la versión bolivariana en Argentina, que sufrió una dolorosa derrota en las elecciones  presidenciales del 22 de noviembre.

El populismo en Ecuador, contempla al presidente Rafael Correa con poca credibilidad y que busca aprobar una ley que asegura la reelección indefinida para consolidar su poder de manera permanente.

Este declive que enfrenta el populismo transforma la tendencia en la política latinoamericana. Por ejemplo, se debilita la estrecha colaboración de los países del Alba (alianza formada, además de por los países ya mencionados, por Bolivia y Nicaragua), el dominio político de Unasur (Unión de Naciones de Suramérica) y desarticula la influencia de Venezuela sobre la zona del Caribe, cuyo voto impregnado con olor a petróleo, ha sido utilizado en los debates ante la OEA (Organización de Estados Americanos). Un ejemplo claro de esta desarticulación lo encontramos en la declaración del presidente electo argentino, Mauricio Macri, de promover la suspensión de Venezuela en el seno de Mercosur, por su vulneración de los derechos humanos.

El 2016 presenta un año de retos para América Latina y que sólo pueden ser enfrentados a través de un mayor pragmatismo económico. Es necesario fortalecer el sector educativo, sin que involucre esto un adoctrinamiento de políticas keynesianas y el fomento de un paternalismo estatal como la única vía para el crecimiento. Es necesario involucrar  todas las ideologías y abrir espacios para el ejercicio del debate de ideas.

Es necesario fortalecer el mecanismo del voto que transforme los sistemas políticos que están quedando en desuso. Los venezolanos eligieron a 100 nuevos diputados de la oposición en el Congreso, quien tiene la obligación de dar un viraje a  la política económica de un país que se encuentra destruido. Discutir la instancia de un libre mercado ante la crisis petrolera que se vive en el mundo y que tanto afecta el desarrollo económico de  este país. Y por último, discutir el futuro del socialismo del siglo XXI.

Para concluir, si estos países analizan la opción del libre mercado se debe de tomar en cuenta que actualmente somos 7.000 millones en el mundo y hay 800 millones que viven con menos de un dólar al día. Y esto se debe al libre mercado. Por otro lado, el afianzamiento de un liderazgo populista en Latinoamérica puede empeorar la crisis de representación, ya antes existente puesto que se convierte en una barrera para que cada uno de los ciudadanos de la nación pueda calificar, a través de su voto, a los políticos dependiendo de sus resultados y méritos que alcancen. Los retos son muchos; pero lo único que no puede ser prorrogable es la de fortalecer las bases de un régimen democrático.

Dr. Arturo David Argente Villarreal.

Director del Departamento de Derecho

Tec de Monterrey, Campus Toluca.

[email protected]

http://facebook.com/argentevillarreal

https://twitter.com/arturoargente

Similar posts