Miercoles, 18 de Octubre de 2017, 08:42 PM
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La importancia del voto mexiquense

El voto es un derecho que la población mexiquense ejercerá el próximo 4 de Junio para ratificar a un partido político que lleva 87 años en el poder o para darle una oportunidad a la oposición que busca tomar las riendas de una de las entidades más importantes de este país.

Votar es, sin duda, una de las decisiones más importantes que puede tener un ciudadano, por lo que se debe ser consciente de la enorme responsabilidad que implica ejercer este derecho. Antes de ir a votar debemos cuestionarnos sobre las necesidades y deseos que tenemos y de ahí partir para investigar cuál partido o propuesta es la mejor opción para la situación actual del Estado.

En los últimos años el pueblo mexicano ha sido testigo de los constantes abusos de la presente administración. Muchos son los ejemplos que encontramos en el país, Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, la lista es interminable.

La actual administración va a ser recordada por su total incapacidad ante los problemas de inseguridad, pobreza, impunidad, corrupción, desempleo, narcotráfico y la constante violación a los derechos humanos que reflejan el descontento social que se vive en el país.

Es cierto tenemos un nivel de pobreza alarmante, y a la par tenemos un bajo nivel educativo en la masa de la población. Los partidos políticos lo saben, por eso mantienen esas condiciones para utilizarlo como material electoral. La propaganda política la vemos colgada en las zonas donde la pobreza es más insultante y vemos cómo se degrada el valor de un pueblo a los intereses de los partidos políticos. El abstencionismo en las últimas elecciones ha sido la causa principal para que no pueda haber indicios de una democracia eficiente en esta entidad.

Los mexicanos debemos entender dos cosas. México pertenece a los ciudadanos, mientras que los funcionarios y gobernantes son nuestros empleados; y los verdaderos cambios no vendrán o serán implementados por quienes ejercen el poder, sino a partir de la actitud de nosotros, los ciudadanos, frente a quienes ostentan el poder que nosotros les arrendamos con nuestro voto.

La sociedad mexicana tiene que levantar la voz en estas elecciones y recordarles a la clase gobernante que sus constantes abusos tienen un límite. Ya no tiene cabida tanto cinismo e indiferencia.

Ante este hartazgo y las pocas opciones que hay en la actualidad para ver un liderazgo que guie a esta entidad a salir de esta pesadilla, muchas personas han pensado en anular su voto.
La idea es que la gente asista a las casillas el 4 de junio, pero que no vote por ningún partido, sino que exprese en el mismo documento, su rechazo ante todas las opciones. Esta actitud expresa el rechazo de la población hacia el ángulo más reprobable de los partidos que han demostrado durante las campañas.

Todos tienen cola que les pisen, ninguno llega con las manos limpias. La regla es que todos hacen trampa. Tal vez haya excepciones, pero hasta el momento no se conocen.

Esta decisión de anular el voto solo provocaría que las cosas sigan igual. El electorado presume que los partidos tienen un rincón sentimental y que se sentirán culpables y tratarán de cambiar, lo que es absolutamente falso. Su único afán es obtener el poder sin sentir ningún grado de culpabilidad, el voto nulo no les afecta, de hecho aumenta sus posibilidades de seguir con sus tropelías. Los votos nulos sólo tienen efectos estadísticos para medir la afluencia de votantes.

Esto se traduce en que cuando votamos en blanco o anulamos nuestra boleta, nuestro voto no se incluye en el conteo final y, con esto, se hace una especie de “campana” que hace que cada voto que no es en blanco valga un poco más de 1, beneficiando en primer lugar a los partidos con más votos. Así, al final, nuestro voto nulo le suma puntos a los partidos por los que no queríamos votar en un inicio.

Para concluir, la decisión está en manos de los ciudadanos y es momento de dejar de culpar a otros de lo que sucede en nuestro país, porque si queremos buscar al verdadero culpable, lo podemos encontrar en el espejo.

Si tenemos que culpar a alguien, la culpa recae en nosotros como miembros de la sociedad, porque no hemos hecho lo necesario para cambiar nuestro panorama político que tanto afecta nuestra realidad. Si no nos involucramos en este tema, desafortunadamente en cada elección pagaremos las consecuencias.

¡Despierta México!

Dr. Arturo David Argente Villarreal.

Director del Departamento de Derecho

Tec de Monterrey, Campus Toluca.

argente@itesm.mx

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