Miercoles, 17 de Octubre de 2018, 09:53 PM
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Blockchain: El Nuevo Paradigma Digital de la Globalización

ESGRIMA

por Fernando Oscar García

“El gran motor del cambio – la tecnología”.

Alvin Toffler (1928-2016), escritor y futurista estadounidense.

El 11 de diciembre de 2017, la fiebre del Bitcoin alcanzó su punto más alto. La cotización de la criptomoneda más popular del mundo tocó un techo histórico de 17,549.67 dólares.

Mucho se especuló sobre la transformación que generaría la moneda digital y empezaron a surgir criptomillonarios, y el nuevo activo virtual, creado en 2008 por una misteriosa figura llamada Satoshi Nakamoto, que se apoderó de la atención del mundo entero.

Seis meses después de alcanzar su máximo, una unidad de la criptomoneda podía cambiar de manos por poco más de 8,073 dólares (Agosto 2018).

La cancelación del proyecto de Goldman Sachs de participar en el mercado de cambios de criptomonedas generó una caída libre en las principales monedas digitales, de acuerdo con analistas y datos del portal Techcrunch. El Bitcoin al 10 de septiembre presentó un valor de 6 mil 192 dólares.

Lo primero que se debe saber es que Bitcoin es tanto una moneda como un sistema digital. Como moneda puede servir para todo lo que cualquier moneda sirve, pero en lugar de tener un ente gubernamental —como un banco central— que lo emita y lo respalde, se basa por completo en el sistema digital que fue ideado por su creador, Satoshi Nakamoto: la Blockchain o Cadena de Bloques. Como consecuencia, una de las características más resaltantes de Bitcoin es que no le pertenece a ningún país o gobierno; y dado que su creador es anónimo y decidió que su invento fuera de licencia libre, tampoco le pertenece a ningún individuo o compañía privada. Quienes mantienen en funcionamiento su plataforma son los propios usuarios.

Se trata de una moneda digital que solo existe en la  Cadena de Bloques o Blockchain que la soporta y debido a un sofisticado proceso de verificación (consenso) de transacciones, no puede gastarse dos veces.

Cada Bitcoin — o porción de él — es único, pues cada transacción se registra públicamente (aunque sin datos personales) en un gran “libro” digital de contabilidad elaborado con complejas estructuras criptográficas, llamado Blockchain o Cadena de Bloques. Por ello Bitcoin es llamado ‘criptomoneda’.

¿Qué es una Criptomoneda?

Una criptomoneda o criptodivisa es un medio digital de intercambio. La primera criptomoneda que empezó a operar fue Bitcoin, y desde entonces han aparecido muchas otras, con diferentes características y protocolos como Litecoin, Ethereum, Ripple, Dogecoin.

Las criptomonedas han crecido rápidamente en precio, popularidad y adopción general. La capitalización de mercado total de Bitcoin supera los 250 mil millones de dólares a enero de 2018 y a ello hay que sumarle otros 400 mil millones de dólares de otras mil monedas virtuales que circulan en el mundo.

¿Qué es una DLT?

Desde un punto de vista más técnico, una DLT (tecnología de registro distribuido) es simplemente una base de datos que gestionan varios participantes y no está centralizada. No existe una autoridad central que ejerza de árbitro y verificador. El registro distribuido aumenta la transparencia —dificultando cualquier tipo de fraude o manipulación— y el sistema es más complicado de ‘hackear’.

¿Qué es el Blockchain?
El Blockchain o Cadena de Bloques es una base de datos pública y distribuida en la cual se registran todas las transacciones. Es una contabilidad pública que funciona a través de una red distribuida de ordenadores, es decir, no requiere ninguna autoridad central ni terceras partes que actúen como intermediarias. También el Blockchain es un tipo de DLT.

Bitcoin, Blockchain y ahora DLT, los avances tecnológicos obligan a incorporar al vocabulario estos términos recientes de enorme impacto.

Mientras que las criptomonedas aún parecen estar lejos de cumplir con su promesa de acabar con la banca tradicional, el Blockchain ha probado ser un sólido caso de negocio para empresas en prácticamente todas las industrias imaginables. Una estimación realizada por la firma de investigación Winter Green Research prevé que el valor del mercado de Blockchain pase de 708 millones de dólares (MDD) en 2017, a 60,700 MDD en 2024.

Hoy, no existe un gran nombre en el mundo corporativo que no haya anunciado planes o programas piloto con esta tecnología. En marzo pasado, se reportó que Google trabaja en una tecnología de Blockchain para su negocio de cómputo en la nube; y Microsoft la ha incorporado en solución para el gigante naviero Maersk Line, que intentan reducir los costos del aseguramiento de carga.

El Blockchain da a los usuarios el poder de convertirse en sus propios proveedores de servicios, sin necesidad de un intermediario.

Hemos escuchado una y otra vez que Uber y Aribnb son compañías súper exitosas a pesar de no ser dueñas de autos ni de hoteles, pero ese es el enfoque equivocado. Lo que es relevante es de que sí son dueños, y son dueños de redes; son los intermediarios.

En los modelos en los que la relación se da de persona a persona, aún existe una centralización y Uber cobra una comisión por esa interconexión, pero el Blockchain permitiría directamente conectar a los pasajeros que quieren ser trasladados, con los choferes que quieren llevarlos.

El Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, aceptó que tiene que “hacer la tarea” e investigar más sobre el potencial uso de esta tecnología. Esto lo dijo en el evento Versus by KIO Networks celebrado el 6 de septiembre en la Ciudad de México.

En ese mismo evento, Kathryn Haun, directora de Coinbase y HackerOne, explicó que si bien las divisas digitales surgieron en 2008 con la masificación y lanzamiento del Bitcoin, fue hasta 2013 o 2014 cuando comenzaron a ganar relevancia en el mundo debido a su uso por parte de los cibercriminales. Actualmente, aseguró que menos del uno por ciento de las transacciones están relacionadas con el crimen y que cerca de dos mil millones de personas no tienen acceso a la banca en el mundo y que con las monedas digitales hay una oportunidad para mejorar la bancarización.

Esta tecnología puede servir para transacciones más seguras en los temas de remesas, mucho más fáciles y baratas en zonas como África, en comparación con la banca tradicional. Por ejemplo, se ha encontrado que la comisión promedio para transacciones fronterizas es de 7.5 por ciento, pero en algunos países de África puede subir hasta 30 por ciento. De ahí la oportunidad del blockchain y las criptomonedas a escala mundial.

La moneda virtual está siendo utilizada en estos casos combinada con smartphones más económicos e internet de alta velocidad, es así que se vuelve una alternativa más barata y eficiente para pagos transfronterizos”, dijo Haun.

La revolución tecnológica sin precedentes que está originando el blockchain o Cadena de bloques puede ayudar a multiplicar el desarrollo de las industrias y economías. Igualmente si no gestionamos esta transformación, puede afectar peligrosamente a los sectores estratégicos y al mundo, advirtió José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), al inaugurar este 4 y 5 de septiembre, el Primer Foro sobre Blockchain y su impacto en los gobiernos que organiza la OCDE, en la sede de la entidad, en París.

Muchas personas conocen o han oído hablar de los bitcoins y su impacto -no solo en el mercado electrónico, sino en la economía global-. Pero poco se ha dicho de la importancia de la tecnología que soporta su funcionamiento, el Blockchain, y de cómo dominará las comunicaciones comerciales, permitiéndonos vivir una revolución de magnitud similar a la de la masificación del Internet.

“La innovación distingue a los líderes de los seguidores”.

Steve Jobs (1955-2011), mejor emprendedor de la historia moderna.