Lunes, 16 de Octubre de 2017, 10:56 PM
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Brazilgate

“No sólo enseñes a tus hijos a crecer… enséñales a cuestionar lo que leen. Enséñales a cuestionar todo”,George Carlín.

Después de que la historia de los últimos años narró el excelente desempeño que Brasil tuvo en diferentes sectores, la imagen del país está cambiando nuevamente, ¿Para dónde va Brasil?

Los mejores momentos los vivió cuando Lula da Silva logró interesantes resultados, la participación del país en el desarrollo de importantes empresas lo posicionaron en un lugar dentro de las principales economías del mundo, las cosas iban tan bien, que se contrajo compromiso para organizar la copa del mundo en el futbol soccer en el año 2014, y los juegos olímpicos de Río de Janeiro a celebrarse en este 2016, pero las cosas han cambiado, y hoy se vive uno de los peores momentos políticos y económicos para los cariocas, ¿será un problema? ¿O una oportunidad?

La fuerza de los poderes en Brasil está a prueba, y más que los poderes, la capacidad para mantener ante todo los intereses de la nación antes de los intereses de los partidos políticos y de sus integrantes, es decir, lo más complicado será eliminar la percepción de la enorme corrupción en el país, lo cual seguramente pagará un costo político muy alto.

Hablar de noticias escandalosas en uno de los países que han dado al mundo maravillosos jugadores de futbol no ha sido difícil en los últimos años, los casos de corrupción en Petrobras parecieran ser un espejo de otras petroleras que pertenecen a otras naciones, pues son empresas gigantes que han aportado mucho al pueblo, pero hoy que el precio del petróleo no es el mejor, pareciera que todos se quedaron acostumbrados a llevarse algo a casa.

Sin embargo lo que llevó al país al denominado impeachment  fue lo relacionado a la modificación de los reportes emitidos por el país en lo que se refiere a sus reportes financieros, lo que en otras palabras podríamos decir que la forma inadecuada en que se presentaron los reportes de la economía hoy tiene en la mira a la Presidente Dilma Rousseff, ¿pero será esta acción una práctica única del equipo económico brasileño?

La situación es grave, el país queda interinamente en manos Michel Temer, y lo primero que anunció se ministro de hacienda es lo relativo a los ajustes necesarios para contar con una mejor economía, ¿era necesario un golpe de estado político para llegar a esa decisión?

¿Volverá la Presidente Dilma Rousseff a dirigir los destinos de Brasil? En verdad ese escenario se ve difícil, el momento es propicio para generar un cambio en la economía, buscando sin duda una economía sin dolor, pero para ello será necesario encontrar culpables, definir quien desvió el brillante camino de Brasil, quien permitió una incontrolable corrupción en sus instituciones; y parece que ya encontraron un culpable, sólo es cuestión de tiempo, pero sin duda Brasil está en un momento histórico, y deberá decidir entre continuar con un esquema político desgastado que ha originado múltiples problemas de corrupción, o bien aprovechar el momento, encontrar y señalar a todos los culpables de las desgracias y recomenzar una economía que puede volver a brillar intensamente, así que sólo es dar tiempo al tiempo, y conoceremos antes de que termine el año lo que se decidió.

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