Miercoles, 20 de Septiembre de 2017, 07:51 AM
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El Futuro de las Buenas Intenciones

“Un hecho vale más que todo un mundo de promesas”, Jacob Howell.

Si los representantes políticos más importantes de 20 países se reúnen, no hay más que esperar noticias, sin embargo, no se espera nada que sea motivacional y menos de inspiración, pues cada uno de ellos vive serios e importantes conflictos.

Los miembros del G20 desde su inicio en 1999 son Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, República de Corea, Reino Unido,  Rusia, Sudáfrica, Turquía, y la Unión Europea.

Así que la mayoría llega con importantes asuntos pendientes en los países que representan, pero algunos con problemas tan fuertes que genera duda el hecho de que se reúnan a fin de apoyar y dirigir el destino de la economía del mundo.

La intención es buena, pero México llega con una enorme herida en su orgullo, en su soberanía, pues a pesar de que quizá en papel la estrategia de invitar a un candidato a la presidencia de Estados Unidos al país era buena, terminó incluso para los más ecuánimes y prudentes como un acto que generó molestia, tristeza y hasta enojo, siendo esta situación la que contribuye a pensar que en cuestiones estratégicas México últimamente no está muy bien.

Argentina vive el efecto previsible de las correcciones económicas necesarias para reactivar su economía, dolorosas, difíciles, por lo que su gobierno no goza con una popularidad muy alta ni adecuada, ¿qué sugerencias podrá aportar más allá de que los demás le ayuden?

De Brasil ya ni platicar, su política interna está pasando por un momento grave, coyuntural, ¿cómo contribuir a la mejora futura cuando el hoy puede cambiar y no ajustarse a nada previsible?

China intenta corregir su proceso de crecimiento y ajustarse de mejor manera a la regla mundial, por lo que trata que los demás lo reconozcan en lo que considera adecuado en términos de mercado de referencia, pero con claros intereses propios más que globales.

Hablar de Estados Unidos en estos momentos no es un tema preferido para mexicanos, pues en los últimos meses se escucha más de Trump que de Obama, y aunque aún hoy una victoria republicana sería un cisne negro, el sólo pensarlo sería causa de varias correcciones en el escenario económico mundial.

El Reino Unido está en un momento complejo, la decisión del BREXIT ha sido poco a poco asimilada, pero en ningún momento dejará de causar modificaciones importantes en sus esquemas de importación y exportación, así como en la atracción de inversión extranjera, por lo que tienen muchos problemas que analizar en casa, y deben concentrarse en ellos.

De Rusia no hay más que decir, desde el problema con Ucrania se ha intensificado su aislamiento de los principales bloques económicos, incluso ha sido objeto de varias sanciones, ¿en que calidad acude a la reunión? ¿Cómo víctima de sus colegas? ¿Cómo un ejemplo a seguir?

Con Turquía lo único que podríamos comentar es que su representante debe sentirse afortunado de aún seguir acudiendo personalmente a las reuniones.

Y por último en lo que se refiere a la Unión Europea es un miembro que cuenta mucho y con varios votos, pero con la molestia originada por el Reino Unido, así como con la diametral diferencia entre las economías de sus miembros, el bloque ha funcionado para unos, más no para todos.

De los demás países miembros, sólo podemos mencionar que tienen problemas similares a alguno de los ya citados, pues en su mayoría son emergentes.

¿Para qué se reunió el G20? Se dice que para promover un crecimiento importante en el PIB global, pero en verdad se duda que pudiera generar una economía sin dolor, más bien es una reunión para definir el futuro que tendrán las buenas intenciones.

 

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