Miercoles, 18 de Octubre de 2017, 06:10 AM
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Singapur… Una Economía de Leones

“La prosperidad que más dura es la que vino despacio”, Séneca.

Si hablamos de economías jóvenes no podemos perder de vista al país que tiene el octavo lugar de ingreso per cápita según datos del Banco Mundial, alrededor de 56,000 dólares anuales. Singapur es hoy uno de los principales centros financieros internacionales, y podría decirse que su historia actual tiene un comienzo derivado de la segunda guerra mundial, ¿Cómo se puede lograr esto en tan poco tiempo?

De ser una isla que vivió momentos muy difíciles históricamente y en sus últimas fechas bajo la dependencia de los británicos, el Estado de Singapur se creó de su separación de Malasia, y en 1959 llegó al poder un joven que gobernó por más de tres décadas, Lee Kuan Yew, un jurista licenciado en Cambridge que convirtió a su país en un gigante financiero.

La isla no cuenta con materias primas, pero el orden y la disciplina la han convertido en un lugar sumamente atractivo para los inversionistas, pues la corrupción es prácticamente inexistente, y el motivo es la rigidez que se aplicó a partir de Lee Kuan Yew, quien en algún momento fue definido como autócrata, con procedimientos que pueden estar en el límite de los derechos humanos, pero con un resultado que ha permitido ser un excelente lugar para los negocios como los casinos, y además un excelente centro financiero dada su calidad probada en ausencia de corrupción.

La receta fue simple, quien comete un delito lo paga, sin contemplaciones, con severidad, y de esta manera no hay quien pretenda faltar a la Ley en el país, pues la consecuencia sería muy desagradable; hay quien piensa que existe una limitación excesiva de libertad, pero otros opinan que es lo necesario para que el país funcione adecuadamente.

Y es tanta su fortaleza que muchas de las incursiones empresariales en distintos destinos del mundo están financiadas por bancos con sede en Singapur, un país con poco más de 700 kilómetros cuadrados, y una población de alrededor de 5.5 millones de habitantes, de los cuales casi el 45 por cientos son residentes, más no nacionales, lo que indica el grado de convergencia de distintas nacionalidades como resultado de los intereses empresariales en la isla.

Platicar de un país como este es motivante, pero sus logros financieros están vinculados directamente con su sistema de sanciones legales, es decir, los castigos son fuertes cuando se comete una transgresión a la Ley, llegando inclusive al castigo físico con una vara de bambú, de que algo que en nuestros días ya no catalogaríamos como un castigo común.

Sin embargo está claro que el respeto y la disciplina son factores esenciales que permiten disminuir en su máxima expresión la corrupción, y si esto no funcionara, el considerado artífice de lo que hoy es Singapur, Lee Kuan Yew, se aseguró que las sanciones sean lo suficientemente duras para que nadie dude siquiera en violar las disposiciones legales.

Todo lo anterior con una clara política educativa, dónde el país selecciona sus estudiantes y los designa en lo que considera son los mejoras programas para sus necesidades.

¿Se podría replicar el modelo? De ser así podría generarse un esquema que bien se denominaría: “Economía sin dolor”.

Y sólo por si se cuestiona el nombre de la colaboración, Singapur significa: Ciudad de leones, aunque se cree que estos nunca estuvieron ahí, pues los que si habitaban el lugar eran los tigres.

 

 

 

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