Viernes, 15 de Diciembre de 2017, 11:46 AM
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Agustín Carstens, una leyenda entre los economistas mexicanos

Por Fernando Oscar García

Mayor crecimiento en la productividad es, en última instancia, el único modo de incrementar las remuneraciones laborales y el bienestar”

Agustín Carstens. Gobernador del Banco de México.

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, nació el 9 de junio de 1958 en la Ciudad de México y es uno de los personajes más importantes en el ámbito económico del país.

Estudió la licenciatura en Economía y Negocios Internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y se graduó con mención honorífica en 1982. Obtuvo la maestría (1983) y el doctorado (1985) en Economía en la Universidad de Chicago.

Mientras estaba en la Universidad de Chicago conoció a la estadounidense Catherine Mansell, economista y escritora, que más tarde se convirtió en su esposa.

“Mi esposa ha sido sumamente apoyadora. Me ha apoyado en mi carrera aquí en México. Nos conocimos en la Universidad de Chicago; estaba estudiando el posgrado en Economía, hizo los estudios de doctorado. Después nos casamos, nos establecimos en México y, después de dar diez años clases en el ITAM, dijo ‘más de un economista en la casa es suficiente’ y ahora es literata’’ dijo en el programa de El Financiero Bloomberg.

Carstens y Mansell tienen dos perros raza Pug, a quienes llevan a todos los sitios donde se mudan. Ahora tienen un problema: llevarlos a Basilea, Suiza, donde está la sede del BIS.

“Uno de los grandes problemas logísticos que estamos tratando de resolver es cómo llevarnos nuestros perros a Basilea… Tengo dos Pugs. Son muy buena compañía y la verdad es que la pasamos muy bien con ellos”, aseguró.

Y no es la primera vez que muestra el cariño que le tiene a sus mascotas. Confesó a Adela Micha que en alguna ocasión manejó desde la Ciudad de México hasta Washington porque no podía llevar a uno de sus perros en un vuelo.

Carstens inició su carrera como funcionario público en el Banco de México en 1980, donde ocupó diversos cargos.

Fue subsecretario en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de diciembre de 2000 a agosto de 2003, fecha en la que se incorporó al Fondo Monetario Internacional como subdirector gerente.

El presidente Felipe Calderón lo nombró secretario de Hacienda y Crédito Público el 1 de diciembre de 2006, puesto que ocupó hasta el 9 de diciembre de 2009.

El presidente Calderón lo propuso como nuevo integrante de la Junta de Gobierno del Banco de México, y una vez aprobado por el Senado de la República, fue nombrado gobernador para el periodo del 1 de enero de 2010 al 31 de diciembre de 2015.

Fue ratificado nuevamente para el periodo del 1 de enero de 2016 al 31 de diciembre de 2021.

El 1 de diciembre de 2016 el Consejo de Administración del Banco de Pagos Internacionales (BIS) lo nombró Gerente General de este organismo y comenzará a ejercer su nuevo cargo a partir del 1 de diciembre de 2017.

El BIS es un organismo financiero internacional de prestigio pero no tan conocido como el FMI, el Banco Mundial o el BID. Es la única institución multilateral que no es de gobiernos sino de bancos centrales.

En 37 años de vida profesional Agustín Carstens ha producido una serie de frases célebres que vale la pena recordar.

EL CATARRITO

“Antes cuando la economía de Estados Unidos se desaceleraba, la de México también. Ahora pasa lo contrario, cuando Estados Unidos tiene neumonía, México sólo tiene un catarrito”. — Agustín Carstens

Esto lo declaró en 2008 cuando era secretario de Hacienda y reconoció la desaceleración económica del país.

“No nos va a dar pulmonía, sólo un catarrito”. Volvió a enfatizar en octubre de 2012 cuando anunció que se utilizaría el Plan Nacional de Infraestructura para reactivar la economía.

HURACÁN CATEGORÍA 5

“Hay de tormentas a tormentas; si (Donald) Trump gana, sería como huracán categoría 5. (Hillary) Clinton, sería una tormenta tropical”. — Agustín Carstens ejemplificó en octubre de 2016 en una entrevista de radio con Ciro Gómez Leyva.

Estamos viviendo tiempos de turbulencias, como lo relacionado con la inflación. El incremento de los precios al consumidor en la primera quincena de noviembre fue 0.92%, muy por encima del 0.7% que esperaban los especialistas. La inflación anualizada está en su nivel más alto desde el año 2000.

Al preguntarle ¿Qué le recomendaría al Presidente de la República en cuanto a las cualidades que tiene que tener su sucesor? Contesta que el próximo gobernador del banco central tiene que tener tres características:

1) Que crea fervientemente en la misión del Banco de México, “que esté convencido que una inflación baja y estable es muy valiosa y necesaria para objetivos más grandes, como un mayor crecimiento y una mayor creación de empleos”.

2) Que conozca muy bien cómo funciona la economía, la macroeconomía y cómo operan los mercados y el accionar del Banco central,

3) La comunicación, pues es muy importante para transmitir los objetivos de la política monetaria.

Reconoció que si hay un rezago en el salario mínimo, pero advirtió que un alza muy pronunciada puede tener efectos negativos.

El incremento al salario mínimo a partir de diciembre del presente año, de 80.04 a 88.36 pesos que anunció recientemente la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) es “prudente”, pero podría significar una leve presión inflacionaria que se observaría hacia el cierre de este año, adelantó Carstens.

Al respecto, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), considera que este nivel es insuficiente para cubrir las necesidades básicas de alimentación. De eso no hay duda.

Se prevé que hacia finales de 2017 la inflación general anual continúe exhibiendo una tendencia a la baja, la cual se espera se acentúe durante el próximo año de manera que ésta alcance la convergencia al objetivo de 3.0 por ciento en el último trimestre de 2018.

Carstens advirtió que de no haber un resultado satisfactorio en la negociación del TLCAN, el tipo de cambio real se depreciaría y esto constituye un factor de riesgo a la baja para el crecimiento y de peligro al alza para la inflación.

En septiembre de 1980, cuando Agustín Carstens entró a trabajar al Banco de México, la inflación era de 28.49% a tasa anual. A días de dejar el liderazgo del banco central, lo que le genera orgullo es haber ayudado a construir la autonomía y una institución sólida. Es un gran profesional, capaz de cumplir con todas sus metas y esperamos que pronto pueda presidir el Fondo Monetario Internacional.

Mi sucesor debe ser un convencido ferviente de que una inflación baja es el fundamento para alcanzar los objetivos más grandes”

Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México.

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