Miercoles, 22 de Noviembre de 2017, 01:08 AM
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¿Creerías si Suiza vive la Navidad más sencilla del mundo?

Foto: Especial

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Ginebra.- En Suiza, a diferencia de otros lugares del mundo, la Navidad es más austera, sencilla y discreta, no hay grandes despliegues de luces ni derroche en adornos para vestir las calles.

Suiza, lejos de ser ostentosa por su tradición calvinista, celebra estas épocas de fin de año con alegría, pero sin necesidad de hacer grandes muestras de ornato ni onerosos gastos.

En las calles de Ginebra, a pesar de la alerta terrorista que sigue vigente y de que la seguridad está presente y vigilante, la gente sale a disfrutar del espíritu festivo de estos días.

Muy afinados, los cornos suizos amenizan a los paseantes que van de un lado al otro en busca del regalo perfecto o a reunirse con amigos.

Los cuernos alpinos se cuentan entre los instrumentos de viento originales de madera y su uso fue documentado por primera vez en Suiza a mediados del siglo XVI por el investigador de la naturaleza Conrad Gesner, ya que se limitaba al de los pastores de la campiña.

El corno suizo, que se ha convertido en un símbolo nacional, servía para llamar a las vacas que se encontraban pastando para que se trasladaran al establo cuando era hora de ordeñar.

En varios puntos de la avenida principal en donde se encuentran los principales comercios se encuentran coros y grupos musicales del Salvation Army (Ejército de Salvamento), muy activo en estas fechas.

Para no olvidar el verdadero sentido de la Navidad y el nacimiento de Jesús hay organizaciones que de forma benévola regalan biblias a todo el que lo solicita. “Son de regalo, lleve su Biblia”, dice uno de los pastores a los paseantes.

Llaman la atención las vitrinas de las chocolaterías muy engalanadas con tentaciones a las que pocos se pueden resistir ya que en esta temporada una caja de los famosos chocolates suizos es un regalo delicioso y muy apreciado.

Músicos aficionados de todas las edades, bailarines y artistas prueban fortuna y aprovechan la afluencia de la gente para mostrar sus talentos y llevarse unas monedas a casa y a lo lejos el carrusel en espera de niños emocionados por los regalos que llegarán de Papá Noel.

Los almacenes con el ajetreo usual de estas fiestas, el movimiento en las calles, los trenes sin descanso, un ambiente festivo, pero discreto y sencillo para esperar la Noche Buena.

Notimex

Andrea Pérez

Amante del periodismo escrito y radiofónico. Egresada de la EPCSG y siempre en busca de una experiencia nueva. Twitter @andrea19perez

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