Lunes, 20 de Mayo de 2019, 10:24 PM
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El cacao y la 4T

La Tertulia

Por Armando Enríquez

No cabe duda que el hecho de la impulsar la plantación de cacao y maderables como una de las políticas de estado del gobierno de López Obrador sonaba desde un principio como una decisión impuesta por un mero capricho como muchas otras cosas de este gobierno cuyas decisiones de gobierno han demostrado en el peor de los casos ser negocios de los allegados al presidente, en el caso de la reforestación del sureste del país algo en un principio loable; el de la renovación de áreas naturales como pretendió venderlo el gobierno de Andrés Manuel. Sin embargo, grupos de conservación se opusieron y se argumentó que los intereses parecían apuntar al beneficio del jefe de la oficina del presidente y empresario agroindustrial; Alfonso Romo. Pero no me quedaba claro porque el interés especifico por el cacao de no ser por la una ingenua demagogia nacionalista de López Obrador.

Hace unas semanas me llamó la atención el libro Naciones de Chocolate escrito por la periodista del Financial Times, Órla Ryan. El texto, aunque de principios de esta década y escrito sobre lo que significa el cacao en naciones africanas como Costa de Marfil o Ghana, abrió mi perspectiva acerca del cacao. Tanto Costa de Marfil como Ghana han basado su economía en las ganancias que obtienen de la producción y exportación de cacao desde la segunda mitad del siglo pasado.

Diez años después de escrito el libro, el mapa de los principales países productores de cacao ha variado poco y los principales productores de la semilla en el mundo siguen siendo las dos naciones africanas, seguidas por Indonesia, Nigeria y Camerún. México produce tan sólo 30,000 toneladas de cacao al año y es superado en Latinoamérica de manera amplia por naciones como Ecuador, que es el principal productor de la región con más de 270,000 toneladas anuales, Brasil, Perú, República Dominicana y Colombia, todos producen más cacao que México. De hecho, el año pasado la exportación de semillas de cacao colombiano superó por primera vez la de semilla de café de aquella nación. Conforme a una nota de la revista Forbes de 2018 https://www.forbes.com.mx/4-de-cada-5-chocolates-tienen-cacao-extranjero/ 4 de cada cinco chocolates producidos en nuestro país utiliza cacao importado. Tabasco es el principal productor de Cacao del país con arriba del 65% de semillas cosechadas. La idea del presidente por la autosuficiencia alimentaria es de vital importancia para el país, lo que es de llamar la atención es su insistencia por el cacao sobre otros cultivos tradicionales y de impacto directo en la alimentación del mexicano como el maíz, bandera de los pueblos de Atenco en su oposición al NAICM, el frijol, jitomate, chile o calabaza. Lo que sucede es que el cacao tiene un alto precio en el mercado internacional pues los chocolates son uno de los productos de consumo con mayor demanda en el mundo. Con cifras del primer trimestre del año pasado la demanda por los dulces de chocolate creció en todo el mundo con respecto a 2017 en más de un 2% y el consumo mundial anual se estima que para 2020 sea de 8.5 millones de toneladas con un valor de mercado mayor a los 300 millones de dólares. México, actualmente, aporta tan sólo el 2% de la producción mundial y el consumo per capita anual en nuestro país no llega a un kilo a diferencia de Alemania donde se consumen 11 kilos de chocolate anualmente por persona. (https://es.statista.com/grafico/6525/que-paises-consumen-mas-chocolate/ )

Existe además un creciente déficit de cacao frente a una mayor demanda de chocolate a nivel mundial por lo que en un futuro cercano el precio del cacao habrá de incrementarse, la idea de López Obrador suena muy lucrativa. ¿Para quién? ¿Alfonso Romo? Tal vez, no de acuerdo con notas en diferentes portales de internet como MVS Noticias o La Silla Rota publicadas el 20 de abril de 2019, los hijos mayores del presidente se preparan a poner su negocio de chocolates con el nombre de su madre, Rocío, la primera esposa del presidente que falleció en 2003, Chocolate Rocío y el cacao de las plantaciones de Romo pueden resultar tan lucrativos como para que efectivamente y como titulan los portales la noticia; Los hijos de López Obrador abandonen la política por el chocolate.

Habrá que estar atentos a lo largo del sexenio a las plantaciones de cacao del sureste, así como al nombre detrás de ellas y las ganancias que generen a la nación más allá de los empleos que prometió el presidente, que serán básicamente de jornaleros y que poco abonaran a la riqueza de millones de mexicanos de la región.

 

Armando Enríquez Vázquez

@cernicalo

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