Lunes, 25 de Septiembre de 2017, 04:52 AM
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La Expectativa de la Negociaci贸n

Econom铆a Sin Dolor

Por: Victor Luis Muro Salinas

 

 

 

Lo m谩s importante en la negociaci贸n es escuchar lo que no se dice.鈥

Peter Drucker.

 

 

 

 

El momento de la negociaci贸n lleg贸, el Tratado de Libre Comercio (TLC) celebrado entre Estados Unidos, Canad谩 y M茅xico ya est谩 en la mesa de revisi贸n, y lo que resulte pudiera no ser la expectativa esperada.

 

 

 

 

脡ste tratado entr贸 en vigor el primero de enero de 1994, 煤ltimo a帽o del periodo de Carlos Salinas de Gortari como Presidente de M茅xico, quien se esforz贸 por lograr el acuerdo entre los tres pa铆ses, que en esos momentos eran gobernados por George H W. Bush en Estados Unidos y por Brian Mulroney en Canad谩, fue un trabajo de varios a帽os, y con 茅l al frente el gobierno, se reconoc铆a a M茅xico como un socio comercial importante para los dos pa铆ses del norte, los que ya con anterioridad contaban con un tratado previo.

 

 

 

 

 

En aquellos a帽os M茅xico lleg贸 a negociar como un pa铆s muy d茅bil, pero con un l铆der que hab铆a generado confianza mundial, pues incluso su trabajo lo estaba llevando a proyectarse como funcionario de alguna organizaci贸n internacional, pero el comienzo del TLC fue desafortunado para M茅xico, pues ese mismo a帽o, el 19 de diciembre de 1994, a unos d铆as de comenzar el periodo presidencial de Ernesto Zedillo Ponce de Le贸n quien tom贸 protesta como Presidente el 01 de diciembre, el pa铆s entr贸 en una grave crisis econ贸mica que oblig贸 el rescate de la banca mexicana y posteriormente al descubrimiento de la corrupci贸n y malos manejos de las instituciones financieras.

 

 

 

 

 

 

Han transcurrido casi 24 a帽os, y Estados Unidos lleva el tratado a revisi贸n, pues considera que el pa铆s tiene d茅ficit comercial con sus socios, lo cual no es justo ni correcto, por lo que pretende cambiar en la medida de lo posible las condiciones y regulaci贸n del acuerdo comercial, pretendiendo obtener beneficios importantes, sin embargo su Presidente parece tener tantos problemas en el interior como en el exterior, lo que puede influir seriamente en el resultado de la negociaci贸n.

 

 

 

 

 

 

 

Se entiende que el mercado de consumo que representa Estados Unidos es extraordinario, por lo que las inversiones para entrar al mercado est谩n justificadas, y si las mismas se pueden realizar en zonas de baja regulaci贸n con las condiciones que favorezcan las adecuadas utilidades para las empresas extranjeras, entonces simplemente se instalan en M茅xico o Canad谩, y los productos son enviados a Estados Unidos para su consumo, pues poner directamente las plantas de producci贸n en el mismo mercado de consumo les representa un costo mayor en regulaciones y sobre todo en mano de obra.

 

 

 

 

 

 

Por lo que se podr铆a decir que el problema no est谩 precisamente en el tratado comercial, sino en las facilidades de inversi贸n y conveniencia que tiene el propio Estados Unidos; su Presidente por medio de los negociadores manda una clara se帽al, no hay optimismo; por parte de los canadienses sus comentarios son reservados, por parte de los mexicanos existe optimismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero para negociar un tratado de 茅sta magnitud, el apoyo y consulta empresarial para todos los pa铆ses es importante, y Estados Unidos pareciera estar entrando en una separaci贸n con los m谩s cercanos asesores empresarios que tiene su Presidente, quien ya ha demostrado que lo que no puede ganar o no entiende, simplemente lo desaparece.

 

 

 

 

 

 

 

El resultado de la negociaci贸n definitivamente no ser谩 mejor que lo que hoy se tiene, pues Estados Unidos buscar谩 quedar en una mejor posici贸n, y de no lograrlo, se corre el riesgo de que simplemente decida no continuar en el tratado, separ谩ndose al menos de M茅xico.

 

 

 

 

 

 

 

Dicen que nadie est谩 peleado con ganar dinero, y que las buenas alianzas son b谩sicas para en 茅ste caso mantener un mejor mercado de producci贸n y consumo, pero no importa lo que resulte, es de esperar que no ser谩 bueno para M茅xico, quien ya no es precisamente el pa铆s m谩s d茅bil de la negociaci贸n inicial, ahora debe ver sus intereses, y procurar y demostrar su fuerza como mercado de producci贸n y consumo.

 

 

 

 

 

 

 

 

As铆 que el resultado es importante, pero el trabajo al interior del pa铆s es vital para enfrentar lo que se logre.

 

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